DESPUÉS DE UN MES DEL TERREMOTO DE VENEZUELA

  • Contenido subido a esta web el 26 JULIO 2026.

A UN MES DE LOS TERREMOTOS QUE AZOTARON VENEZUELA

Parece mentira… parece una pesadilla lo que ha sucedido y todo lo que vamos viviendo… Dándonos cuenta progresivamente de la magnitud del desastre, tratando de aligerar el trauma que percibimos en los rostros de nuestros hermanos y hermanas que perdieron familiares, miembros de sus cuerpos, pertenencias, su hogar y la vida construida.
A la vez dando gracias por la vida, la resiliencia, la solidaridad y valentía de un pueblo que nos sigue sorprendiendo, al ver su forma de enfrentar las dificultades. Desde el momento en que pudimos reaccionar del impacto personal nos abrimos a lo que pasaba más allá de nuestros miedos, descubrimos que había que ponerse en pie... La misión es ahora más demandante, urgente y delicada que nunca.

Con la iniciativa del párroco de Las Adjuntas, P. Jonathan González, las hermanas, los jóvenes y laicos MIC de Caracas dispusimos un espacio de la parroquia como centro de acopio: De inmediato fueron llegando alimentos, ropa, zapatos, agua, medicina y cuantos insumos de primera necesidad para los afectados de la parroquia y más allá de la parroquia, porque la situación desborda los apoyos, pero la solidaridad no se detiene.

También, en conjunto con otros consagrados y consagradas, deseos@s de poner manos y corazones a la obra, nos nombramos CONVER y fuimos con lo que pudimos acopiar, a visitar durante una semana a las familias afectadas dispuestas a lo largo del Parque del Oeste “Alí Primera” en Catia - Caracas. Luego en las semanas siguientes vamos acompañando de corazón algunos refugios campamentos transitorios y Centros de Atención Temporal (CAT) organizados ya bajo techo: Campamento Rafael Vegas en Propatria, Campamento Alejo Fortique en Baruta, Campamento Luis Padrino en San Martin y los campamentos Universidad Simón Bolívar y Martin Luther King en Naiguatá - La Guaira. Esa intervención el propio día 24 de julio, a un mes de los terremotos, fue un día bonito, pero también muy duro, en medio de las actividades para acompañar a todos los sobrevivientes, homenajear a los rescatistas, agradecer la ayuda internacional y a todos los que se solidarizaron y a los que seguimos acompañando.... Un evento bonito ... todos estábamos muy sensibles…

El equipo de consagrados que nos agrupamos bajo el paraguas de CONVER solemos pernoctar la noche de jueves en casa de la familia de una de las religiosas en sector Montesano en La Guaira, y los días viernes nos trasladamos desde allí a una hora de trayecto hasta Naiguatá para asistir a los dos campamentos en el lugar. Es un acopio de paciencia, perseverancia y también de recursos económicos por lo que supone la logística de traslado y el desarrollo de la actividad en sí.
El esmerado cariño y atención de algunas intervenciones van dejando su positivo impacto: Así pues, las hermanas Hijas de la Inmaculada (familiar de la casa que nos acoge), no escatiman esfuerzos, a través también de sus bienhechores, de llevar alegría, solaz y consuelo a las familias afectadas ubicadas en carpas y campamentos transitorios en sectores aledaños a Montesano y Caribe.

Consagrados del interior, Hermanas y sus grupos de laicos de Barquisimeto, Maracaibo, Mérida están llegando también a la “zona cero” con una logística de idas y venidas semanales con el objetivo de poder brindar a los afectados una mano amiga. Así lo estarán haciendo nuestras hermanas y laicos MIC de Barquisimeto en las próximas semanas para brindar a la gente espacios que les ayuden a expresar y renovar sus emociones y a reconstruir paulatinamente sus vidas.
Cuatro (4) hermanas españolas de la Congregación Siervas del Hogar de la Madre han viajado expresamente a Venezuela para apoyar durante tres semanas las labores con los afectados en Caracas y La Guaira.

La Guaira es "otro mundo" otra ciudad diferente a la que conocíamos... ¡Ni siquiera parece una ciudad! La Guaira, su gente, sus paisajes, su presente y su futuro inmediato... duelen en el alma. Costará un tiempo para recuperar cierta normalidad, por lo fuerte y extendido del impacto de la tragedia... De momento, la misión nos sigue demandando mirar, acoger y abrirnos a apoyar en esta dura realidad.
La solidaridad congregacional transfirió recursos desde el Gobierno General a través de Cáritas para llegar a donde se necesite. También algunas personas solidarias de Argentina, así como las hermanas y laicos MIC de México nos hicieron llegar un “pequeño gran aporte” monetario que vamos empleando en necesidades concretas detectadas en algunas familias, recursos y materiales para actividades con niños y logística de traslado. Gracias, hermanas por la solidaridad pronta y efectiva.
Hermanas MIC de Venezuela.

¿QUIERES VER LA PRESENTACIÓN POWERPOINT?

Haz clic para descargar un resumen en PPS

¿QUIERES DESCARGAR SÓLO EL TEXTO DE LA NOTICIA?

Haz clic para descargar un resumen en PDF