EXPERIENCIAS EN VENEZUELA 2026

  • Contenido subido a esta web el 03 JULIO 2026.
AYUDA A VENEZUELA TRAS LOS SEÍSMOS

CADENA DE GENEROSIDAD TRAS LOS TERREMOTOS

La fe, la disposición y la solidaridad permanecen firmes en el país. Luego de lo ocurrido el 24 de junio 2026, la respuesta del pueblo venezolano ha sido impresionante, los ciudadanos se han organizado para brindar apoyo ante la situación… en todos los lugares del país se ha hecho presente el deseo de colaborar. Desde quienes en motos o vehículos se ofrecían a trasladar alimentos, medicamentos, hasta personal médico que se suman como voluntarios para ir a brindar apoyo a Caracas, la Guaira y Carabobo, las principales zonas más afectadas. En los demás estados las personas se solidarizaron y activaron puntos de acopios donde reciben y trasladan la ayuda humanitaria.
La iglesia en su totalidad: sacerdotes, religiosas, feligreses, junto con muchas otras instituciones, que serían interminable nombrar, se han volcado a dar respuestas en los lugares más afectados, en puntos de acopios, parroquias y centros de servicios van recibiendo las donaciones: Insumos médicos, artículos de higiene, alimentos no perecederos, ropa. Es incalculable las personas y organizaciones que se unen a brindar su apoyo: el servicio voluntario, con algo material y también con la oración. ¡Que no es menos! Qué nos ha unido y sostenido para afrontar esta dura realidad como una gran familia.

Las Misioneras de la Inmaculada Concepción, nos hemos sumado en los centros de acopio más cercanos donde nos encontramos, para colaborar en esta cadena de generosidad, además, vamos tejiendo redes intercongregacionales: En Altamira vamos trabajando con religiosas (provenientes de otros Estados) hermanas médicas, las pasionistas y las hermanas del santísimo. Desde allí, nos trasladamos para unirnos con otras congregaciones, para codo a codo, brindar mayor apoyo.
Agradecemos al Dios de la Vida la entrega y solidaridad de toda la población, que en medio de las carencias van aportando en los centros de salud, de refugiados y de acopio. Seguimos uniéndonos en una red de ayuda: cada familia, niños, adolescentes, jóvenes y adultos en apoyo a esta realidad tan dura. ¡El Señor es nuestra fortaleza! Estar en medio de todo y estar "bien", es una gracia. También, agradecemos el apoyo, cercanía y solidaridad de los distintos países que nos están enviando personal especializado, donaciones, que nos apoya con sus oraciones y mensajes de Consuelo.

Dios padre y madre que nos habita, nos mueve, como María con su prima Isabel, a estar prestas al servicio, para apoyar y acompañar a la gente que tiene personas desaparecidas, que perdieron todo y/o que tienen miedo, además del centro de acopio, para que la gente aporte su granito de arena... No es fácil, pero alienta la Esperanza y fortalece la Fe. En este tiempo de tanto dolor… aún seguimos fieles a la voz de Dios, porque como a Madre Alfonsa, nos mueve Jesús de Nazaret, su evangelio, el rostro amoroso de Dios, en cada persona, su tristeza, su fe, su esperanza... que, aun siendo atravesadas por situaciones crudas como ésta, siguen respondiendo con amor.

EXPERIENCIA DE MISIÓN EN MACARAO 2026

LAS MIC EN MACARAO JUNTO A MISIONEROS

Con la participación de las hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepción, los Misioneros hijos del Inmaculado Corazón de María y la comunidad que nos recibió, se desarrolló una hermosa experiencia de formación, oración, servicio y evangelización en el sector 3 de mayo de la parroquia Macarao. Estos días de misión nos regalaron la oportunidad de conocer y compartir con otras personas, conocer un poco su realidad, escucharlos y en ellos, descubrir el Rostro generoso de Dios.

Francisco Mijares: Esta experiencia me dejó con alegría y fraternidad, ya que pude conocer más al Señor y cómo él habita en cada uno de mis compañeros, sobre todo en aquellas personas que dedicaron unos minutos de su tiempo para dejarnos transmitirles unas palabras de aliento que el Señor nos deja a todos y cada uno de nosotros. Lo que más me marcó es, que se puede llegar hasta el rincón más lejano de cualquier lugar bajo la protección y fuerza de Dios. Me siento llamado a las misiones, porque allí puedo descubrir rostros de bondad, como también pueden dejar una huella de alegría en uno. También poder disfrutar del amor al servicio.
Verónica Villamizar: Esta bella experiencia, junto a los jóvenes MIC de Caracas, el padre Cleiber y Jetzareth, una joven de San Félix ha sido muy enriquecedora, me siento muy agradecida con Dios y con las hermanas por la invitación a esta pequeña convivencia donde experimentamos el carisma en la misión y visitar a los demás. Es vivir haciendo y recibiendo el bien.
A partir de esta experiencia reflexionamos sobre la llamada, la misión y la respuesta. Esperemos que pueda generar abundantes frutos.